Nuestras habitaciones sirven como santuarios únicos, cada uno inspirado en el arte y la calidez que caracterizan a San Miguel de Allende. Combinando el encanto tradicional mexicano con el lujo moderno, cada espacio cuenta con muebles hechos a mano, suntuosas sábanas y textiles vibrantes que invitan al espíritu de la ciudad a su interior.
Disfrute de impresionantes vistas y retiros privados que equilibran la elegancia rústica con las comodidades contemporáneas, garantizando una estancia tranquila que rejuvenece su alma.
Los patios de Casa Vida Encantada rebosan de vida, color y fragancia, y actúan como el corazón vibrante de nuestra propiedad. Aquí, la risa y la conversación se mezclan con el relajante sonido del agua que gotea de fuentes bellamente diseñadas. Rodeados de buganvillas en flor y una exuberante vegetación, estos acogedores espacios son perfectos para reflexionar tranquilamente, reunirse con amigos o simplemente disfrutar de un momento de paz con un buen libro. Aunque estés aquí para desconectarte, puedes disfrutar de una conectividad perfecta durante toda tu estancia gracias al acceso WiFi de alta velocidad, disponible en todos los rincones de la propiedad.
Adéntrate en nuestros jardines meticulosamente cuidados, donde la belleza de la naturaleza te envuelve en tranquilidad. Repletos de plantas nativas, flores vibrantes y hierbas aromáticas, estos espacios verdes brindan un telón de fondo sereno para meditar por la mañana, leer tranquilamente o noches románticas bajo un cielo estrellado. En Casa Vida Encantada, los jardines te invitan a reconectarte con el mundo natural y a disfrutar de la serenidad que ofrece.
Suba a nuestras terrazas en la azotea, donde tendrá ante sus ojos vistas panorámicas del histórico horizonte de San Miguel de Allende. Con acogedoras áreas para sentarse y rincones sombreados, estas terrazas ofrecen lugares perfectos para reflexionar por la mañana, tomar un cóctel al atardecer, cenar con elegancia o contemplar las estrellas por la noche. Cada ángulo revela una nueva perspectiva de la belleza de la ciudad, lo que garantiza recuerdos que perdurarán mucho después de su partida.